Noticiar

Milei abrió las sesiones ordinarias con la mira puesta en las elecciones


02 de marzo de 2025

Anunció un nuevo acuerdo con el FMI, prometió más ajustes a la administración pública y volvió a culpar a Kicillof por la ola de inseguridad en la provincia.

Daniel Casas

En un tono triunfalista y enfocado en el año electoral en curso, el presidente Javier Milei inauguró anoche el segundo período de sesiones ordinarias de su mandato con el anuncio de un nuevo acuerdo con el FMI, la promesa de más ajustes a la administración pública y el reparto de responsabilidades por la inseguridad a los estados provinciales, sobre todo al bonaerense, donde gobierna el nuevo enemigo elegido, Axel Kicillof. 

El gobierno puso para el acto una gran puesta en escena. Comenzó con la fanfarria de granaderos escoltando al presidente en su traslado desde la Casa Rosada, aunque se escuchó claramente el ruido de un cacerolazo convocado ad hoc.

Ya en el Congreso, con la mitad del recinto vacío, por la ausencia de la oposición ligada al peronismo, al que llamó “Unión por la Plata”, y algún que otro radical, pocos, las imágenes permitidas fueron solo las oficiales.

Tanta preparación fue arruinada por el poderoso asesor Santiago Caputo, que en un ataque de furia le regaló al radical Facundo Manes un protagonismo que no estaba previsto que tuviera (ver aparte).

 Y en ese marco anunció un inminente nuevo acuerdo con el Fondo Monerario Internacional (FMI) “para salir del cepo (al dólar) en algún momento de este año”. En este punto, Milei pidió que el Congreso refrende ese acuerdo.

Como marca el protocolo, estuvieron presentes los cuatro miebros de la Corte Suprema de Justicia, Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz Ricardo Lorenzetti y el flamante miembro Manuel García Mansilla. A pesar de los rumores que hablaban de un gesto desafiante, no estuvo Ariel Lijo, el otro miembro propuesto por el Ejecutivo, cuya juramentación continúa en ascuas.

Milei se quejó de la demora del Senado en tratar los pliegos propuestos, traba que saltó esta semana por la polémica vía del decreto, y ratificó lo anticipado el viernes por el ministro de Justicia, sobre el envió de los pliegos de todos los jueces y procuradores que se necesitan para cubrir los cargos vacantes, que llegan al 40% del Fuero Federal.

También anunció profundas reformas en la justicia, comenzando por la reforma del Código Civil y Comercial y la baja de la edad de la imputabilidad para delitos cometidos por menores, con lo que cosechó el aplauso de toda su bancada y los invitados.

En este punto aprovechó para sostener la disputa con el gobierno bonaerense, al que responsabilizó por la ola de inseguridad y le  pidió ”solucionarlo p correrse del camino para que los que sabemos como hacer las cosas” lo hagamos.

En un marco de euforia de los presentes también anticipó endurecimientos con las políticas migratorias, en especial para con los países limítrofes. Esto incluye acelerar la deportación de quienes delincan y el cobro de aranceles a quienes vengan a estudiar o atenderse en el sistema público de salud.

Sobre el final, hubo un cruce no buscado con la vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, que condujo la Asamblea Legislativa en su rol de titular del Senado, aunque Milei eligió hablar desde un atril y no sentado a su lado, con lo que se aseguró que el rostro de su enemiga íntima no saldría en el cuadro de la televisación.

Milei anunció que diría el último párrafo de su discurso, por lo cual apenas lo pronunció, se escuchó decir a Villarruel la fórmula para dar por cerrada la sesión. Pero el mandatario se dio vuelta y, dirigiéndose a ella por primera vez, le dijo que aún no había terminado; le faltaba su clásico “¡¡Viva la libertad, carajo!!”.

Daniel Casas

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