Cristina en el centro de la escena, una vez más
18 de junio de 2025
El mítico poder de resiliencia del peronismo parece haberse puesto una vez más en marcha a partir de la decisión de la Corte Suprema de Justicia.
Las palabras de Cristina Fernández de Kirchner a la multitud que colmó el centro porteño fueron a la medida de lo que esa gente quería escuchar: “El gobierno de (Javier) Milei se cae” y “vamos a volver con más fuerza y unidad”. La ovación cerrada ante ambas afirmaciones convirtieron a una plaza llena con muchos propios, pero también con no peronistas, en una demostración de fuerza cristinista.
El mítico poder de resiliencia del peronismo parece haberse puesto una vez más en marcha a partir de la decisión de la Corte Suprema de Justicia de la semana pasada, que en los hechos convalidó la condena que ya le había sido dictada a la ex mandataria en la causa Vialidad.
Obviamente sin proponérselo, los cortesanos lograron alinear al peronismo detrás de CFK y ella, rápida de reflejos, capitalizó el centro del escenario que le cedió el máximo tribunal y empezó a trabajar en la construcción del argumento de la proscripción, aunque desde el punto de vista jurídico haya mucha biblioteca en contra.
La constante vigilia frente al departamento de San José y Humberto I, donde cumple su condena, aportó a la escena el tono épico que tan bien maneja el peronismo. Y las exclamaciones y lamentos exaltados de presentadores de noticias anti K, que pedían poco menos que cerrar a cal y canto el balcón de esa residencia, contribuyeron a esa misma narrativa.
El mensaje grabado de la ex presidenta que hoy se escuchó por los parlantes instalados en la Plaza de Mayo y la comunicación telefónica en directo que se logró inmediatamente después fueron la frutilla del postre para la concentración y, a la vez, un desafío al Tribunal Oral Federal 2 (TOF2), que hoy le negó la posibilidad de salir al balcón a saludar a la militancia.
No hay que descartar una respuesta del tribunal, pero el debate será en la cancha marcada por CFK, quien podrá alegar que lo que no está explícitamente prohibido está permitido.
¿Significa la marcha y concentración de hoy es el primer paso para revertir su situación procesal? Lo más probable es que no, pero CFK ha conseguido demostrar que sigue en medio del ring y tirando golpes.
Hoy en la plaza estuvo el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, junto con los dirigentes más K del universo peronista, pero eso no necesariamente habla del fin del debate interno, a lo sumo es una postergación.
Está por verse si este nuevo escenario vuelve más competitivo al peronismo, frente a la ola libertaria, que ya se fagocitó al PRO de Mauricio Macri y se propone destronar al PJ de su hegemonía bonaerense.
El 1,5% de inflación de mayo anunciada la semana pasada, la más baja del último lustro, es una herramienta de peso para el gobierno, que sabe que esa estabilidad precaria y relativa deslumbra a un electorado harto de correr detrás de los precios.
Ese será el eje de la campaña, pero cada vez es más evidente que esa estructura tiene pies de barro. Por un lado porque más allá de lo que digan las mediciones, el costo de vida creció muy por arriba de ese 1,5%, y los que más lo notan son los habitantes de la clase media. Y a la par es cada vez más notoria la desesperación del gobierno por sumar dólares a sus reservas, que no dan para completar el primero de los pagos pendientes con el FMI.
Más allá de las expresiones de deseo, a las que conviene dejar de lado a la hora de evaluar el estado de las cosas, es creciente la preocupación de economistas de todo el espectro por una devaluación a la que consideran casi ineludible. La duda es si será antes o después de las elecciones.
Una devaluación, ese eterno déjà vu, trae a la memoria colectiva malos recuerdos y corroe el argumento oficialista de que lo que está ocurriendo en la Argentina es “algo inédito”.

