Un camello llamado $Libra

27 de junio de 2025
Daniel Casas

Una sentencia de Perón que refleja a la perfección el rol de la Comisión Investigadora abierta en el Congreso para investigar la estafa promovida por el presidente Milei.

Juan Domingo Perón decía que un camello es un caballo hecho por una comisión. No siempre las sentencias del avispado general han sido tan claras como esta, que define a la perfección a la Comisión Investigadora parlamentaria del escándalo por la promoción de la moneda virtual $Libra que el presidente Javier Milei hizo en su cuenta de X el pasado 14 de febrero.

La cotización de esa cripto moneda, que había sido creada 11 minutos antes del tuit presidencial, luego borrado, creció exponencialmente para desplomarse a las pocas horas, generando más de 200 millones de dólares de pérdidas a los inversores.

A las pocas semanas, hace casi cuatro meses, comenzó a negociarse la conformación de esta comisión parlamentaria y este último jueves sesionaron para elegir autoridades, cosa que no se consiguió porque ninguno sector reunió la mayoría necesaria. Punto para el oficialismo, que siendo una minoría marcada, compuesta por legisladores que no destacan precisamente por su formación, maniobró y consiguió meter la cantidad justa para trabar las designación de una conducción.

Una comisión investigadora sin autoridades, para decirlo gráficamente, es un auto sin ruedas. No hay quien gestione ni ordene los datos obtenidos ni que convoque a nuevas reuniones formales ni puede resolver nada que pueda ser tratado en el recinto. Podrán sesionar y hacer discursos, pero ninguna decisión puede ser vinculante y pasar, por ejemplo, a tratamiento en el plenario de las cámaras parlamentarias.

Si bien en la sesión informal del jueves se escucharon testimonios de economista, técnicos y periodistas que investigaron el tema, que en su mayoría, reforzaron la hipótesis de que el gobierno formó parte de una operación que derivó en una estafa, nada de esto hará mella, desde el punto de vista institucional. Esto quedó expuesto con la decisión de los diputados de la Coalición Cívica Maximiliano Ferraro y Mónica Frade, que abandonaron la comisión y denunciaron que allí “no se está investigando nada, se está simulando”.

Esos testimonios y los datos que se obtengan, de todos modos, serán remitidos a las fiscalías que instruyen las causas por la presuntas estaba de la cripto moneda $Libra en los tribunales de Argentina, Estados Unidos y España, donde se sustancian las 14 causas que involucran al presidente argentino, según anticipó el diputado Nicolás Massot, de Encuentro Federal. Pero como la velocidad de los jueces locales es lenta cuando afecta al poder de turno, bien los saben los legisladores, la esperanza está puesta, sobre todo, en cómo avance la causa en la justicia estadounidense.

Sin embargo, a nadie escapa que la situación interna de Estados Unidos, con un presidente como Donald Trump, quien pareciera a punto de autoinvestirse como una suerte de emperador global, es cuanto menos un enigma. Lo lógico sería pensar que en el país que se autopercibe como la principal democracia la división de poderes aún no ha sido avasallada por el mandatario, pero a la vez Trump acaba de bombardear Irán sin que el Capitolio abordara siquiera el tema y, de inmediato, forzó una suerte de armisticio entre ese país e Israel sin pasar por los organismos internacionales, que monitorean esas gestiones desde que se establecieron, tras el fin de la Segunda Guerra Mundial.